02 de julio de 2019

FUI CEM ANÁHUAC, SOY AMÉRICA

"Como Malintzin, en Cem Ânáhuac, fui vendida, cautiva y sojuzgada. 
Cuando se hizo américa mis nuevos dueños me bautizaron como Marina, fui esposa, amante y madre, pero sobre todo señora de la lengua y salvadora de muchos.  
Sin elección, me planté y encarné mí tiempo. Para muchos fui traidora para otros, los pocos, salvadora.     
Soy Malinche, en mi cuerpo murió Cem Ânáhuac y nació América."  


Por Diego Mendiburu
 
Mi vida es síntesis de encuentro y desencuentro, en verdad mi vida es metáfora de Cem Ânáhuac (1) que después será América. 
Mundos paralelos, mi cuerpo y este continente. Sufrí el pasado para encarnar el presente y construir el futuro.   
Fui él escenario del quiebre histórico de un tiempo único, en él, se conjuga el todo de un período excepcional.  
Cem Ânáhuac tierra virgen y mágica, henchida y prodigiosa; naturaleza por descubrir.      
Nací en una época de pueblos sojuzgados, guerras, alianzas y traiciones, de un imperio que todo lo abarcaba, Tenochtitlan todo lo oprimía. 
Fui princesa nahuatl, vendida por mi padrastro como esclava a los mexicas y luego, cedida como tributo de guerra, llegué a la corte de los mayas. Nunca me entregué, siempre estuve alerta.  
Como cautiva aprendí lenguas y costumbres de varios pueblos de Cem Ânáhuac, dónde estuve me hice necesaria, donde estuve aprendí todo. 
Sorpresa anunciada, por el este llegó el quiebre, primero encuentro luego desencuentro, tiempos de saqueo y de muerte, pero también de oportunidades.  
Quiebre y oportunidad para pueblos sojuzgados. El invasor, se monta de nuestras venganzas pasadas y se convierte en esperanzas infundadas.    
Cem Ânáhuac, acoge y se estremece. Ciclos de la vida misma que cambian, pero no tanto. Nuevas alianzas y viejas guerras, otra vez fui tributo para los invasores, los hombres de a caballo. Cem Ânáhuac se hizo América, y yo fui puente y luego vida. 
Casada a la fuerza fui breve esposa de un capitán, mi tiempo histórico se acercaba. La oportunidad apareció cómo intérprete de lenguas y costumbres de Cem Ânáhuac. Traduje al náhuatl el maya del español.  
Pronto no necesité de nadie y me hice señora de lenguas, luego manceba de Cortés, y con ello señora del nuevo mundo que cambiará todo, incluido el viejo mundo. 
Fui madre de Martín Cortés, hijo mestizo americano y luego español legítimo por bula Papal, me lo sacaron de pequeño y nunca más lo vi.  
Nuevamente me casaron, de todas formas, seguí siendo intérprete de lenguas. Traduje lo bueno y lo malo, el encuentro y el desencuentro, también mentí y temporicé. Por mi lengua pasó un encuentro civilizatorio.                                             
De regreso a mis tierras, como jefa de pueblos, perdoné a mi madre y a mi hermano. 
Mundos paralelos, mi cuerpo y este continente, para algunos morí de la viruela que trajeron los europeos a nuestras tierras, para otros, seguí siendo jefa y señora de los pueblos. 
América se sacude. El invasor hunde sus garras en la tierra y en los pueblos, depreda y mata. El invasor catequiza, educa y se mestiza. 
Nuestra tierra todo lo devora. América única, real y maravillosa. Siempre serás trajín, vértigo, amontonamiento, mezcla muy mezclada y vuelta a empezar.  
Como Malintzin, en Cem Ânáhuac, fui vendida, cautiva y sojuzgada. 
Cuando se hizo américa mis nuevos dueños me bautizaron como Marina, fui esposa, amante y madre, pero sobre todo señora de la lengua y salvadora de muchos.  
Sin elección, me planté y encarné mí tiempo. Para muchos fui traidora para otros, los pocos, salvadora.     
Soy Malinche, en mi cuerpo murió Cem Ânáhuac y nació América.   
 

 

1 Nombre dado a la extensión territorial ocupada por la civilización mexica hasta antes de la conquista de México, a manos de Hernán Cortés y otros europeos. Nombre náhuatl derivado de las palabras "cem" (totalmente) y "Ānáhuac", que a su vez deriva de las palabras "atl" (agua) y "nahuac" (locativo que significa "circunvalado o rodeado"). Literalmente puede traducirse como "tierra completamente rodeada por agua" 


Fuente: Pensar al Sur