05 de diciembre de 2017

ALEMANIA EN UN PUNTO MUERTO.Merkel se inclina por nuevas elecciones para salir de su mayor crisis.

El líder del Partido Socialdemócrata Alemán, Martin Schulz, insiste en descartar la reedición de la gran coalición con los conservadores tras el fracaso de la canciller para formar gobierno


El futuro de Angela Merkel como canciller alemana peligra. La mandataria alemana anuncio el miércoles que preferiría celebrar unas nuevas elecciones federales en lugar de intentar formar un gobierno de minoría, a medida que la líder más poderosa de Europa evalúa sus opciones tras el fracaso de formar una coalición cuatripartita. De este modo, Merkel espera salir de una de sus mayores crisis en su mandato de 12 años después de que se rompieran el domingo por la noche las negociaciones entre la alianza conservadora Unión Cristianodemócrata (CDU) y la bávara Unión Cristianosocial (CSU), los ecologistas Los Verdes y el Partido Liberal Demócrata. 

En su intento por liderar un cuarto mandato, Merkel es “escéptica” sobre un gobierno de minoría, ya que puede no generar la estabilidad necesaria y está abierta a otra llamada gran coalición con el partido socialdemócrata, dijo en una entrevista con la cadena de televisión ARD. En ausencia de un acuerdo para asegurar una mayoría en el Bundestag (Cámara baja) de Alemania, “estoy segura de que las nuevas elecciones son la mejor manera”, declaró. 

 

"Estoy segura de que las nuevas elecciones son la mejor manera (para asegurar la mayoría en el Bundestag)”

ANGELA MERKEL

 

Además, subrayó su intención de seguir liderando su partido, la CDU, en el caso de que haya nuevos comicios. “El presidente alemán tiene ahora la última decisión. Si ahora hay nuevas elecciones -si hubiese, debo decir- no las temo en absoluto. Prometí en la campaña electoral estar cuatro años disponible”, afirmó. 

La decisión del Partido Liberal (FDP) de abandonar las negociaciones con el bloque conservador y con Los Verdes, dijo, no cambia su determinación de gobernar. Preguntada por la posibilidad de dimitir ante el fracaso inédito de las negociaciones para formar una coalición - hacía 80 años que no sucedía algo igual-, recalcó que no se ha planteado “la asunción de consecuencias personales”.

Las disputas entre los partidos sobre las políticas de inmigración y otros temas provocaron que los Liberales abandonaran las negociaciones. El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, instó a los partidos políticos del país a regresar a la mesa de negociaciones y dijo que “no se debe permitir que los que buscan responsabilidad política en las elecciones rehúyan de ella cuando la tengan en sus manos”.

Por su parte,el líder del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), Martin Schulz, descartó hoy reeditar una gran coalición con la canciller, Angela Merkel, y apostó también por la convocatoria de nuevas elecciones en el país. “No estamos disponibles para entrar en una gran coalición”, manifestó Schulz tras reunirse la dirección del partido. 

 

"No estamos disponibles para entrar en una gran coalición”

MARTIN SCHULZ .Líder del Partido Socialdemócrata Alemán

 

El líder socialdemócrata argumentó que “no puede haber un rechazo más claro a una alianza de Gobierno” entre conservadores y socialdemócratas que los resultados de las elecciones del pasado 24 de septiembre, cuando los partidos de la gran coalición perdieron un 14 % de apoyos.

El SPD, con Schulz como cabeza de lista, obtuvo el 20,5 % de los votos en estas elecciones, su peor resultado histórico y cinco puntos menos que en los anteriores comicios.

“Consideramos que es importante que los electores puedan hacer una nueva evaluación de la situación en nuestro país”, declaró Schulz, al tiempo que subrayó que para su partido, como decidió hoy su cúpula por unanimidad “el camino correcto son unas nuevas elecciones”.

 

Adiós al estabilizador de Europa

El fracaso de las negociaciones por la coalición que probablemente llevará a la celebración de nuevas elecciones la próxima primavera, limitarán el rol de Merkel como canciller europea. Pese a sus intentos de avanzar, las decisiones europeas en todas las áreas, desde el Brexit hasta Grecia pasando por las sanciones rusas y las propuestas del presidente francés Emmanuel Macron destinadas a fortalecer la región del euro, se verán afectados por la nueva posición de Merkel, que deberá centrar los esfuerzos en su política interna. 

“Alemania se volcará hacia adentro porque debe preservar su transición política”, dijo Daniel Hamilton, director ejecutivo del Centro para las Relaciones Transatlánticas en la Johns Hopkins University en Washington. “Vale decir que el estado a la deriva en Europa continúa y ahora se suma Alemania, que en los últimos años ha sido el estabilizador”.

 

"Es un día como mínimo para un profundo análisis del futuro de Alemania”

ANGELA MERKEL Canciller alemana

 

“Es un día como mínimo para un profundo análisis del futuro de Alemania”, dijo Merkel en Berlín después de que los liberales, sus socios en el segundo mandato entre 2009 y 2013, se retiraron de las negociaciones por la coalición. 

El mayor revés desde que ganó la cancillería por primera vez en 2005 convierte a Merkel en la víctima más reciente de un avance de la política contraria al establishment en grandes zonas de Europa, impulsado en parte por una crisis migratoria que ha potenciado las cuestiones referidas al ser nacional y cambiado drásticamente su enfoque no ideológico en materia de gobierno.

El Parlamento resultante de las pasadas elecciones del 24 de septiembre es el más fragmentado de la historia alemana además de contar por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial con una decena de disputados de un partido de extrema derecha, Alternativa para Alemania (AfD)

 

Merkel, en un laberinto político. Repaso del mapa político alemán

Merkel se estrella así en laberinto político, en que la evolución de los partidos y la aparición de nuevas fuerzas han hecho más difícil encontrar alianzas sólidas con mayorías estables. No obstante, la propia canciller ha sido en parte responsable del surgimiento de esa situación al haber desplazado a su partido, la CDU, hacia el centro, lo que ha espantado a algunos votantes conservadores que han caído en los brazos de la ultraderechista AfD.

Sin embargo, la reestructuración del mapa político alemán empezó mucho antes y al comienzo fue un proceso paulatino, que se ha acelerado en los últimos años.

 

Conservadores contra socialistas

Hasta los años 70, la lucha se daba sólo entre los dos grandes partidos -la CDU y su ala bávara la Unión Cristianosocial (CSU), de un lado, y el Partido Socialdemócrata (SPD), del otro-, con el Partido Liberal (FDP) como una especie de comodín que entraba en coaliciones con una de esas dos fuerzas, según la situación política del momento.

 

Los Verdes entran en juego

En los 80, con el surgimiento de Los Verdes, comenzó una fase en la que había dos bloques claramente identificados y a partir de 1982 el FDP se convirtió en el socio natural la CDU/CSU, con la que formó una coalición durante los 16 años de la era del canciller Helmut Kohl. Los Verdes, por su parte, se veían como socios naturales del SPD, con quien gobernaron entre 1998 y 2005 como socio minoritario de la llamada coalición rojiverde presidida por Gerhard Schröder. En esos siete años, sin embargo, el SPD entró en un proceso de desangre debido al programa de reformas de Schröder, que generó una desbandada en el ala izquierda de la agrupación.


A la cabeza de esa desbandada se situó el expresidente del SPD Oskar Lafontaine, que impulsó una fusión de la disidencia socialdemócrata con el postcomunista Partido del Socialismo Democrático (PDS), que tenía un peso importante solamente en el este del país.

 

Merkel entra en el poder en 2005

Ya con cinco partidos en el parlamento la búsqueda de mayorías dentro de las constelaciones podía hacerse difícil. En 2005 la CDU/CSU, encabezada por Merkel, se presentó a las elecciones con el propósito explicito de relevar a la coalición rojiverde de Schröder y reemplazarla por una alianza del bloque conservador y los liberales.

Al final, la CDU/CSU quedó sólo ligeramente por encima del SPD y los dos grandes partidos terminaron formando una gran coalición.

 

Ahora Merkel tiene frente a sí un parlamento con seis partidos y sin aliados a la vista para lograr una mayoría

Ya entonces dentro del bloque conservador se planteó la posibilidad de una alianza tripartita, con liberales y verdes, pero el FDP se negó a entrar en conversaciones.

Durante la era Merkel, el desplazamiento de la CDU hacia el centro, que al comienzo fue motivada por la necesidad de hacer concesiones a los socialdemócratas, adquirió una dinámica propia.

El SPD entró en una crisis de identidad ante la herencia de Schröder, que en parte Merkel empezó a reclamar para sí, y sin atreverse a dar un giro claro hacia la izquierda siguió perdiendo apoyos. Del 34,2 % de los votos alcanzado en 2005 por los socialdemócratas pasaron el 20,5 % en las pasadas elecciones de septiembre.

Ahora Merkel tiene frente a sí un parlamento con seis partidos y sin aliados a la vista para lograr una mayoría. La hoja de ruta está en manos del presidente alemán, Franck-Walter Steinmeiner, que tiene la prerrogativa de proponer al parlamento un candidato o candidata a la Cancillería.

Teóricamente, Steinmeier podría proponer a Merkel, que necesitaría mayoría absoluta en la primera y la segunda votación, que se realizaría 14 días después, pero sólo una mayoría simple en una tercera. Tras lograr esa mayoría simple, Steinmeier puede optar entre nombrar canciller a Merkel, a la cabeza de un Gobierno de minoría, o disolver el Parlamento para convocar nuevas elecciones, la opción que prefiere la jefa del Gobierno.


Fuente: La Vanguardia