02 de noviembre de 2017

CHINA: UNA POTENCIA MUNDIAL CON FUERTE PRESENCIA EN AMÉRICA LATINA

 

 


Por Programa Asia-Pacifico. Pontificia Universidad Católica de Valparaiso

 

China y América Latina 2017

Inversión China en América Latina

El presidente de China, Xi Jinping informó que China invertirá US$ 2.5 billones en América Latina en los próximos 10 años. China no sólo está interesado en materias primas de América Latina absolutamente necesarias para mantener su crecimiento, su estrategia en el corto plazo también incluye instalar industrias fuera de China. Ya China desplazó a la Unión Europea como segundo socio comercial de América Latina, detrás de Estados Unidos. El 2025 será el principal socio comercial de la región.

América Latina es importante para China fundamentalmente por dos razones: sus recursos naturales y por el posible mercado que se está desarrollando en la región para los productos chinos. China es hoy el principal socio comercial de Brasil, Chile y Perú. Y el segundo de países como México, Argentina y Venezuela.

Amenazas y oportunidades

China es percibida en América Latina como un actor pragmático, con mayor interés en lo económico que en lo político. En América Latina se ha descartado la preocupación que China aproveche su creciente influencia comercial para participar en asuntos políticos locales o en promover "el comunismo chino". China ha desplegado una importante iniciativa en lo que se llama "soft power" en el campo cultural a través de sus Institutos Confucio promoviendo el estudio del chino mandarín y el intercambio educacional.

Materias primas.

La soya representa el 75% de las exportaciones argentinas a China. China le compra toda la soya que puede a Argentina. Chile, el mayor productor de cobre del mundo, destina un tercio de su producción al mercado chino. Venezuela coloca en China grandes cantidades de petróleo. Perú también le suministra cobre. La cuenta sigue básicamente dos modalidades de inversión de China en la región: la compra de materias primas y el establecimiento de empresas de capital mixto para la producción de esas materias primas. También China tiene interés en establecer a futuro fábricas en América Latina, porque los costos de producción en China se están elevando poco a poco y llegará el momento en el que no van a ser sostenibles. Claro que todavía los costos de producción siguen siendo bajos en China, por lo que China representa simultáneamente oportunidad y una amenaza para muchas empresas de la región.
El comercio con Argentina se ha cuadruplicado en los últimos años y asciende a unos US$15.000 millones: China es el segundo socio comercial de Argentina, la balanza sigue siendo favorable para Argentina con US$10.000 millones de exportaciones y US$5.000 millones de importaciones. En el caso de Chile el 2016 tuvo también un saldo positivo en la balanza comercial, 2.5 billones: exportaciones 16.4 billones y 13.9 en importaciones.

Ocupar el espacio de EE.UU.

En los últimos años China de forma muy agresiva ha sabido sacar provecho de la disminución del interés de Estados Unidos hacia América Latina. Ese espacio ha sido ocupado en los últimos cinco años por China buscando incrementar sus inversiones en materias primas en América Latina. En las grandes rondas de negocios hay una notable presencia de inversionistas chinos. Algunas empresas chinas ya han establecido sedes en la región. La salida de Estados Unidos del TPP y la posible incorporación de China es un escenario altamente probable.

También con mayor frecuencia los automóviles chinos han comenzados a desplazar a los autos japoneses y coreanos: marcas como Chery, Foton, Geely y Yangtze- exportaron el 2016 alrededor de dos millones de unidades, medio millón en 2011 y tres millones en 2020.Los mayores mercados de tales exportaciones son Brasil, Colombia, Venezuela, Perú y Argentina. Los precios de estos automóviles resultan notablemente menores.

Más que comprar materia prima hasta el año pasado las inversiones directas chinas en la región se orientaban básicamente hacia el comercio y la búsqueda de recursos naturales primarios. Pero esto está cambiando. A ese esquema, que no ha sido dejado de lado, se le han agregado la inversión en obras de infraestructura, bien mediante licitaciones, bien mediante acuerdos privados entre los gobiernos con financiación del gobierno chino y participación de empresas chinas. Con respecto a la inversión externa, obviamente lo que está buscando es trabajo para las empresas chinas de ingeniería, aunque también hay una estrategia geopolítica, que es tener un peso económico en América Latina.

En Nicaragua China está financiando la construcción de un canal interoceánico que competirá directamente con el de Panamá. La firma de un contrato por US$40 billones con HKND Group, la empresa que dirige el multimillonario de Wang Jing: el monto le garantiza a China una concesión de 100 años: 50 años por construir el canal y otros 50 años por administrarlo. Este canal será clave para la expansión del comercio mundial de China.


Fuente: PUCV