13 de julio de 2017

ECONOMÍA NO OBSERVADA (ENO) EN ARGENTINA

El fuerte dinamismo de lo que en general llamamos "economía informal" ha adquirido una especial importancia en la Argentina , sobre todo a partir de la "implosión del 2001" provocada por el proceso de instalación del modelo neoliberal que se comenzó a desarrollar desde los mismos inicios del  la Dictadura Militar de 1976.

Pero fue sin duda durante la década del 90 que la estrategia neoliberal del Consenso de Washington se aplicó sin ambages en el  país con toda su secuencia de privatizaciones, desregulaciones, desestructuración del estado en todos sus niveles, desocupación,  precariedad del trabajo y las consabidas "relaciones carnales con Washington" de lo cual se enorgullecia el gobierno de Carlos Menem . Políticas que luego continuó fielmente Fernando De La Rua llevando, en su último tramo, a  la Argentina  a una de sus más profundas crisis integrales.

Juan Valerdi encara en "Economia No Observada (ENO) en Argentina vinculos con la fuga de capitales" un mas que importante aporte  para comprender lo que esta nueva realidad social, economica y cultural  significa para la Argentina, en particular, y  América Latina, en general, separandose  diametralmete de las miradas que " se encuadran en la corriente liberal de abordaje de la informalidad" y que encuentra en el peruano Hernando de Soto - "El otro Sendero"- uno de sus más activos difusores.


Redaccion de Pensar al Sur

Por Juan Valerdi 

Fragmentos de "Economia no observada (ENO) en Argentina. Vinculos con la fuga de Capitales"

CEFIDAR - Centro de Economía y Finanzas para el Desarrollo de la Argentina - Documento de Trabajo N° 76

 

"Valores (Economía No Observada) para la Argentina y la Región 

En la Argentina el primer estudio amplio del fenómeno de la ENO es el realizado por Guisarri y publicado en 1989, como se comentara previamente para el caso de De Soto (1989) no es casual la publicación de este libro, coincidencia del año previo a la década de máximo esplendor en la aplicación de políticas liberales con una retirada del estado tanto lo que hace al rol redistributivo como lo atinente a la regulación de los mercados y la imposición a los flujos y stocks de riqueza.

El enfoque de Guisarri se encuadra en la corriente liberal de abordaje de la informalidad y otra de las publicaciones de mayor alcance y difusión respecto de esta temática, aunque menor profundidad por tratarse de un compilado de artículos, lo presenta FIEL en el año 2000 siguiendo la misma línea de corte liberal y similares propuestas de políticas públicas tratando de reforzar un modelo de país y rol del estado que estaba a punto de colapsar con la profunda crisis Argentina del año 2001 y la caída del gobierno nacional y del plan de convertibilidad.

En mayo del año 2001 se presenta una publicación muy interesante en el Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires  que aborda con un enfoque que intenta echar luz sobre la ENO y presenta de modo bastante organizado y balanceado muchas de las cuestiones relacionadas con el tema objeto de estudio, sin embargo, pese a la intención de abordar la ENO con una visión integral, incorpora muy poco de la visión que aportan la sociología y la antropología a las explicaciones de porque numerosos agentes económicos desarrollan total o parcialmente sus actividades en el marco de la ENO y a poco de andar considera a la informalidad un “problema” al que hay que aplicar diferentes políticas públicas para “erradicarlo”, sin haber profundizado en los roles positivos que podría cumplir la ENO para los agentes allí inmersos o para el resto del sistema económico del país o mundial.

Este enfoque integral que considere las ventajas y desventajas que se derivan de la existencia de la ENO no es habitual en publicaciones realizadas desde la academia de las ciencias económicas tradicionales o de los organismos vinculados, pero puede observarse un abordaje de este tipo y con amplitud de miras en las publicaciones ligadas a la llamada Economía Social (en el caso de Argentina y Latinoamérica ver por ejemplo las publicaciones de Jose Luis Coraggio).

Los abordajes a la ENO desde el estudio de los mercados de trabajo presentan la mayor abundancia tanto en Argentina como en el resto del mundo, sin embargo ese acercamiento a la ENO desde la informalidad o precariedad del trabajo limita los alcances de esos estudios dejando fuera importantes consideraciones respecto de agentes y actividades que forman parte de la ENO y que no tienen una marcada problemática desde el punto de vista del trabajador o del trabajo que son las unidades básicas de análisis de este enfoque. Por ello, por ejemplo, difícilmente se encuentre en este tipo de publicaciones un estudio de las actividades ilegales que forman parte de la ENO o de las actividades donde hay evasión y elusión de impuestos pero sus trabajadores tienen garantizadas todas las coberturas legales del trabajo registrado, como ejemplos podrían citarse casos de podría ser el caso de la evasión, elusión y lavado de dinero en grandes empresas constructoras o la elusión en grandes transnacionales que manipulan precios de transferencia de sus productos de exportación, cumpliendo en ambos casos con todas las prestaciones legales respecto de sus empleados.

Hecha esta introducción y marcadas las diferencias de enfoque que pretende el autor de este documento, es necesario utilizar los cálculos de la economía informal que han realizado hasta el presente los documentos antecedentes mencionados, para poder, en el punto siguiente y con las reservas pertinentes respecto del origen y desarrollo de la ENO, pero no así de la magnitud de la misma, podremos avanzar sobre el análisis de las ópticas que guían a los agentes económicos y el desarrollo de sus actividades en la ENO y sus relaciones con la fuga de capitales, mercados ilegales de divisas y lavado de dinero.

En el siguiente cuadro se presentan los valores que han sido calculados por investigaciones financiadas por el FMI, se muestran los datos correspondientes al promedio de 1990/93 y de los “tempranos 2000” es decir los primeros años del siglo XXI.

A efectos de tener una idea de la amplitud con que se manejan los datos numéricos referidos a la ENO se puede mencionar que una publicación del FMI del año 2010 de Russell  publica datos del mismo concepto “Shadow Economy” para los años 2002 a 2007 y en el caso de Argentina los mismos oscilan en esos años entre 23,3% del PBI en el año 2002 y 27,8% en el año 2007. Es decir marcadamente por debajo del 32,9% expuesto en el cuadro para los “tempranos 2000” y obtenido del documento de Vuletin, G. publicado por el FMI en 2008.

El caso de Bolivia es especialmente relevante debido a que la comunidad boliviana mas fuerte fuera de Bolivia está en Argentina y en gran medida tiene estrecha relación con las más relevantes actividades informales que se exponen en este trabajo."

 

"CONCLUSIONES.
Una discusión de máxima relevancia al tratar el tema de la ENO es la que se refiere a si las actividades que forman parte de este conjunto deben ser incorporadas a la “formalidad”, eliminadas, legalizadas o consentidas. A efectos de plantear una advertencia a este respecto resulta útil citar el siguiente párrafo:
“El nivel de la actividad económica subterránea no necesariamente causa reducciones en el bienestar económico. La actividad económica es, después de todo, actividad económica. Sea esta declarada o no de todos modos eleva el ingreso de las personas. El dinero ganado en la economía subterránea es a menudo inmediatamente gastado en la economía formal. Es, por lo tanto, importante no tratar de erradicar la economía subterránea eliminando la actividad económica que ella representa… Esta es una consideración importante cuando evaluamos las soluciones potenciales.”

Al considerarse las “soluciones potenciales”, en muchos de los documentos acerca del tema de la ENO, muchos autores parten del supuesto de que la existencia de la informalidad o de la ENO resulta un problema a ser “solucionado”. Este principio, ampliamente adoptado en una gran mayoría de la bibliografía consultada, no resulta compartido por el autor. Lo que sí parece prioritario solucionar es terminar con la toma de decisiones del sector público y privado desde el desconocimiento, conocimiento parcial, o prejuicioso o a partir de la subestimación de la realidad y magnitud de una parte muy  relevante de la actividad económica y su población. O, peor aún, desde la negación de esta realidad por desconocimiento o intereses que no resultan explicitados.

De no menor trascendencia resulta la discusión respecto de si los agentes económicos que forman parte de la ENO deben ser tratados, por ejemplo, como “victimas a ser rescatadas”; clausurando, por ejemplo, los talleres textiles “clandestinos”. En el caso de ser catalogados los trabajadores que llegan ahí por limitaciones en sus niveles de educación y formación y como pasibles de ser “rescatados”, brindándoseles posibilidades efectivas de educarse y capacitarse, o si alternativamente son percibidos como agentes económicos que toman decisiones racionales en las que no solo está de por medio un tema de ingresos y costo/beneficio sino además innumerables factores culturales y sociales.

Entre la bibliografía consultada existen posturas académicas o de trabajos de editoriales comunitarias que resaltan esta última opción como una posibilidad y dan argumentos en favor de ella como elección valida, así como rechazan los “rescates” que suelen propugnar distintos organismos gubernamentales por fallas de análisis de situación, a veces por necesidad de “visibilidad” mediática e, incluso, por “internas” entre distintos padrinazgos políticos o policiales de los agentes implicados en tales actividades.

Esta situación resulta de entrevistas realizadas a protagonistas en primera persona y representantes de los trabajadores de la ENO. Salvo que se piense en un caso de “síndrome de Estocolmo” debería prestarse atención a los protagonistas antes de actuar desde el poder público, ya que muchas veces las “soluciones” aparentemente brindadas a los supuestos “rescatados” pueden ser peores que las que resultan de las condiciones preexistentes. Por ejemplo, un trabajador que enfrentara condiciones desfavorables, aunque tuviera posibilidades de evolución y elección libre de ese trabajo, puede convertirse en desocupado o en prisionero de opciones asistencialistas que minen su voluntad de trabajo de modo permanente y, por ende, su potencial de desarrollo.

Una cuestión clave en el entendimiento del fenómeno de la ENO es la cuestión de los lazos comunitarios, tanto en lo referido a su funcionamiento como a su crecimiento en valor absoluto o relativo respecto de la economía formal o registrada. En la economía claramente ilegal la resolución de conflictos y disputas se da por medio del enfrentamiento violento, en tanto en la economía informal funcionan lazos de pertenencia comunitaria y, por ello, la palabra empeñada es indispensable para mantenerse dentro del sistema y no  ser expulsado por la comunidad ante una traición a su confianza. Es en la comunidad boliviana, por ejemplo, donde esta cuestión se expresa de modo central y, por ello, forma parte inescindible de la integración de algunas de las actividades exploradas en el presente documento.

El funcionamiento comunitario, que no necesita ni acude a la formalización de contratos para la comercialización o contratación de mano de obra es clave para abordar el fenómeno de la informalidad e incluso para separar de algún modo las actividades claramente ligadas a las mercaderías ilegales y las ligadas a la informalidad. En unas la violencia es un medio cotidiano e incluso aceptado para el funcionamiento de sus “mercados” y operaciones y en el otro es el lazo comunitario, familiar y cultural el que da solidez a las relaciones, en tanto agentes económicos.

Esto determina que dentro del gran conjunto de agentes económicos que son protagonistas de las actividades reseñadas, el entendimiento de las formas de funcionamiento sociales, comerciales y de trabajo de la comunidad boliviana en su país de origen y en condición de inmigrante en la Argentina se presenta como clave para entender no solo una porción de la mayor relevancia en la economía informal sino de una de las partes más dinámicas y con mayor tasa de crecimiento del conjunto.

No es casual que Bolivia sea considerada en todas las publicaciones el país de América con mayor nivel de “Economía Informal” (y uno de los que tienen el mayor nivel en el mundo) y que la comunidad boliviana en Argentina representa al mayor conjunto de ciudadanos de ese origen viviendo y teniendo sus actividades económicas fuera de ese país.

Un tema clave, asimismo, en el tratamiento de la ENO es el rol que juega el Estado en todos sus niveles como partícipe potencial de los beneficios indirectos de las actividades allí desarrolladas: al abaratarse las mercaderías disponibles para la población de bajos y medios recursos, al aumentar la actividad económica y por ende el empleo incluso para sectores de la población que se verían excluidos de los sectores registrados o formales o incluso al aumentar la liquidez disponible para el financiamiento del consumo y de las actividades registradas de modo directo o a través del sistema financiero legal o informal.

Debe tenerse en cuenta también, sin embargo, que las actividades de la ENO y su opacidad son fuente de financiamiento de la política y de corrupción de los funcionarios públicos y, por ende, las ventajas mencionadas no se presentan sin costos asociados. Y, lo que es aún más importante, el accionar de los funcionarios y dirigentes políticos de todos los niveles de gobierno podría poner en peligro el financiamiento y viabilidad del Estado en caso de extremarse los vínculos directos de los mismos y en consecuencia la toma de decisiones de política pública.

Ya que no debe olvidarse que la ENO, por definición, no paga impuestos y en general no está sujeta a las regulaciones y control del estado.

Es en el marco de esta cuestión que surge además un tema crucial a resolver para comenzar a discutir cuánta ENO o no ha de convivir con la actividad registrada y como se sostiene el Estado en ese marco. Este tema es el de la financiación de la política; en tanto esa cuestión no se transparente y discuta profundamente el pretender debatir acerca de la ENO, sus orígenes y dimensiones es algo que no despierta verdadero interés por parte de muchas autoridades políticas (e incluso la oposición a las mismas).

Un paralelismo puede observarse con algunos representantes sindicales cuyo manejo del territorio desde las actividades de sus afiliados o de sus propias empresas determinará que puedan estar más interesados en las ganancias directas que obtienen o el poder que se deriva de este manejo e información que en velar por reducir los niveles de informalidad o precariedad en los que trabajan sus afiliados.

La mencionada trilogía de protagonistas del manejo y administración del territorio o “la calle”. La convivencia en el “territorio” de los agentes que representan estas tres fuerzas, económicas, políticas y de seguridad determina acuerdos que constituirán además las bases, muchas veces, de los que se concretan también en las cúpulas políticas y económicas (y de la tolerancia de las actividades que forman parte de la ENO). Así como la explotación de los márgenes de ganancia de estas actividades, por sociedad o coactivamente, determinaran muchas veces la viabilidad y perspectiva futura de las mismas. Por ello el pensar en “soluciones” para la cuestión de la ENO en cualquiera de sus componentes sería un ejercicio meramente académico y sin ningún tipo de relevancia si se dejan de lado estos vínculos y sus implicancias sobre quienes deben legislar o administrar tanto las fuerzas de seguridad como los órganos de recaudación fiscal.

Teniendo en cuenta lo expuesto en este trabajo la principal propuesta de política pública se resume en que la economía informal, subterránea e ilegal deben ser estudiadas en profundidad, no solo para tratar de obtener un nivel de magnitud sino sobretodo para entender las relaciones de este tipo de actividades productivas no registradas con aquellas que si lo son.

A partir del estudio mencionado las autoridades de todos los niveles de gobierno podrán tomar decisiones de políticas públicas teniendo en cuenta las repercusiones de las mismas sobre la totalidad de los agentes económicos involucrados en la economía del país. Las consecuencias de no realizar los estudios pertinentes pueden llevar a que las acciones de gobierno generen resultados muy diferentes de los deseados a la hora de emprenderlas y que los diagnósticos de las problemáticas económico sociales resulten errados por su enfoque parcial de la realidad."

 

Enlace para leer  el Documento de Trabajo Completo

http://www.justiciafiscal.org/wp-content/uploads/2016/03/DT-76-FUGA-VIII-ENO-JUAN-VALERDI.pdf

 

 

 


Fuente: Pensar al Sur