11 de julio de 2017

PETROBRAS CAMINA EN SENTIDO CONTRARIO


Por Ing. Eugênio Mancini Schelede -

Crece la certeza de que los precios del petróleo permanecerán bajos por un periodo más largo que lo esperado. El ambiente de precios elevados vigente hasta 2014 creó condiciones favorables para que los productores de petróleo de esquisto de Estados Unidos aumentasen la producción y se transformasen en una amenaza real para las cuotas de mercado de los países de la OPEP.

Las nuevas técnicas le otorgarían al petróleo de esquisto una notable adaptabilidad a la variación de los precios y la empresas de O&G (petróleo y gas) norteamericanas siguieron produciendo igual aun con el petróleo en torno de los 40 dólares por barril. Además de Estados Unidos, China, Argentina y el Reino Unido están trabajando en la exploración de sus potenciales de esquisto.

En los plazos mediano y corto, sin embargo, el mercado mundial permanecerá regulado por la disputa por el “market share” (rebanada de mercado) entre los países de la OPEP y los productores de petróleo de esquisto. En el futuro más distante, la demanda de petróleo será reducida por las presiones ambientales, por la competencia con la electricidad generada por energías limpias y gas natural y por la introducción en el mercado del vehículo eléctrico. En este escenario, las empresas O&G enfrentarán grandes dificultades para comerciar sus productos.

Las grandes petroleras parecen más conscientes de los cambios que vendrán y buscan encarrilarse en modelos de negocios que permitan agregar mayor valor al petróleo, defender su “market share” y diversificar sus actividades. La producción de petroquímicos y de fertilizantes y la inversión en energías renovables, captura de carbono y eficiencia energética serían algunos modelos a ser incorporados. Exxon Mobil, Shell, Total, Chevron y otras grandes empresas se mueven hacia esa dirección, para tratar de competir con los productores que tienen costos de producción menores. Petrobrás creció, desde siempre, de forma integrada y buscó agregar valor al petróleo mediante la producción de derivados, lubricantes, petroquímicos y fertilizantes. En los últimos 20 años invirtió en biocombustibles para conservar su pedazo de mercado en los mercados de gasolina y diesel, y promovió la diversificación de sus negocios, con plantas termoeléctricas, eólicas y centrales hidroeléctricas pequeñas (PCH). Alcanzó ya en 2015 una posición estratégica que causa envidia a sus congéneres multinacionales. El PNG 2017-2021, sin embargo, no consideró esa trayectoria de éxito y optó por enfrentar el endeudamiento de la compañía con la venta de sus activos estructurales de mayor importancia. Fue el predominio de la visión financiera a corto plazo la que despreció las orientaciones estratégicas de la compañía y los riesgos del mercado.

Los últimos resultados de Petrobrás fueron significativos. En 2016, el endeudamiento líquido se redujo 20 por ciento, para pasar de los 329 mil millones de reales a 314 mil millones de reales. El Ebitda (ganancias entes de los intereses, impuesto, depreciación y amortización) alcanzó los 88 mil millones 700 millones de reales, lo que muestra la vitalidad de la empresa, con lo cual sorprendió a los que anunciaban su fracaso. La relación deuda líquida/Ebitda se redujo de 5,11, en diciembre de 2015, a 3,45 a finales de 2016. En el primer trimestre de 2017, se registró una nueva reducción del endeudamiento líquido, de 300 mil 900 millones de reales, y la relación deuda líquida/Ebitda cayó a 3,34, para aproximarse todavía más a la meta establecida en el PGN, de 2,5 para finales de 2018. Muchos analistas consideran esa meta discutible técnicamente y afirman que su transferencia para 2019 evitaría la venta de activos importantes, como la BR Distribuidora. Abrir el capital de la BR sería, en opinión de estos analistas, una opción muchos más inteligente.

La venta de activos estratégicos es un error monumental y pone a Petrobrás en sentido contrario del rumbo de las grandes petroleras de todo el mundo. Los sistemas de transporte y distribución son la estructura del abastecimiento del mercado nacional, principal negocio de la empresa y su mayor generador de ingresos. Las ramas de petroquímica y fertilizantes permiten agregar valor al petróleo y al gas natural, en tanto que el sector de biocombustibles protege el mercado de la compañía en los mercados de gasolina y diesel.

Transformar a Petrobrás en una empresa de O&G dedicado al pre-sal es una equivocación todavía peor. El petróleo producido en aguas ultra profundas enfrentará, en el futuro, dificultades enormes de comercialización, en un mercado cada vez más competido y más restringido.


Fuente: Asociación de Ingenieros de Petrobrás (Aepet)