10 de mayo de 2017

Una melodía harto conocida: las Fuerzas Armadas: guardianes de la nacionalidad brasileña


Después de una célebre entrevista publicada en febrero en el periódico brasileño Valor Económico, el comandante del Ejército, general Eduardo Villas-Boâs de nuevo se manifestó públicamente en torno al papel ejercido por las Fuerzas Armadas en general, y el Ejército en particular. En la edición 15 del programa O Comandante Responde, en una entrevista divulgada por el Centro de Comunicación Social del Ejército, él comenta una variedad de asuntos referentes a la fuerza, como la reforma al seguro social, y habla sin rodeos y con humor sobre el drama personal impuesto por su enfermedad neurológica degenerativa que le aqueja y lo limita en sus movimientos corporales. En la parte final, después de comentar la activa participación de los militares en acciones de seguridad pública (las llamadas Operaciones de Garantía de Ley y de Orden) indica cuáles son las misiones fundamentales de las Fuerzas Armadas. Así afirma: “El fundamento moderno de la defensa es el de que las Fuerzas Armadas, además de estar listas para defender la soberanía y la integridad del País, deben estar también en condiciones de atender las demandas y las necesidades de la población. El soldado no se queda en los anaqueles, debe estar siempre empleado al servicios de la nación y de la sociedad a la que el sirve. Pero, además de esto, las Fuerzas Armadas y el Ejército tienen otras tres funciones importantes que cumplir. “Primero, producir un efecto disuasivo, de ahí la importancia de los grandes programas que nosotros desarrollamos, como el de los blindados, artillería antiaérea, los cohetes; la Marina tiene su programa de submarinos; la aeronáutica tiene el de los cazas. Esta es la finalidad principal de las Fuerzas Armadas: disuadir más que ser empleadas. Entonces, la cuestión de la disuasión demanda que nos estemos adiestrando siempre, preparándonos, modernizándonos, para lograr este efecto de disuasión. Siempre que una fuerza armada sea utilizada, es para solucionar alguna falla de su capacidad de disuasión. “El segundo aspecto que me gustaría destacar, que es importantísimo para un país con las características del nuestro, es en cuanto a la contribución de las Fuerzas Armadas al desarrollo nacional, tanto en la inducción de la economía directa, por intermedio de empresas y del desarrollo de la ciencia y de la tecnología, en la participación en el área social; lo segundo es respecto a la capacidad que las Fuerzas Armadas tienen de inducir el desarrollo. La defensa de un país será tan más fuerte cuanto más robusta sea en la participación del área económica, del área de a ciencia y la tecnología, del área académica, por ejemplo, en la colaboración de las ideas de defensa del país. “Y un tercero, y tal vez el más importante, es que las Fuerzas Armadas guardan la esencia de la nacionalidad. La fuerza armada es parte de la creación del proceso del sentimiento nacional. Ellas preexisten al surgimiento del país, a la formación del Estado. Todo agrupamiento humano tiene en su origen aquel grupo encargado del instinto de la seguridad colectiva. En la medida en que, en el proceso de evolución, se van incorporando nuevos elementos culturales, se vuelve más complejo, se va formando el embrión de la fuerza armada. Y, como dije, en el momento en que se constituye el Estado y se forma el país, la fuerza armada ya existe. “Vean, entonces, la íntima conexión que ella tiene con el sentimiento de nacionalidad, de la esencia de la nacionalidad. Nosotros tenemos un proceso histórico peculiar, pero vean que en todos os paí- ses de América Latina, los Padres de la Patria eran generales. Entonces no hay manera de disociar la fuerza armada de la nacionalidad. Entonces, avanzando: nosotros tenemos la responsabilidad de ser los guardianes de los principios, de los valores y de los fundamentos de la nacionalidad brasileña. Seguimos preparándonos para el futuro, tanto que, ahora cuando conmemoremos el Día del Ejército (19 de abril), nuestro slogan será “listo para el futuro” – evidenciando que la fuerza armada se basa en sus tradiciones ligadas a la nacionalidad, pero también deben de tener un dinamismo propio, para prepararse y atender las demandas futuras que puedan presentarse. (…). 


Fuente: Pagina Iberoamericana