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CIBERGUERRA

WarGames (Juegos de guerra), dirigida por John Badham y estrenada en 1983, cuenta la historia de un adolescente que hackea la supercomputadora a cargo de los sistemas de lanzamiento del NORAD. La chiquillada adquiere un tono algo más serio cuando el ordenador decide iniciar la tercera guerra mundial con un ataque nuclear. La película generó una reacción fascinante en la Casa Blanca de Ronald Reagan, quien tras verla preguntó si un escenario así era concebible en el mundo real. “El problema es mucho peor de lo que pensaba,” le informó uno de sus generales tras analizar la cuestión detenidamente.

Treinta y cinco años después, los retos en el mundo de la ciberseguridad continúan vigentes. Desde las tramas de injerencia rusa al uso de gusanos como Stuxnet, las amenazas en el ciberespacio no han hecho más que aumentar. El modo en que se evalúan sigue siendo alarmista, como si el planeta se encontrase a tres o cuatro clics del apocalipsis. Por eso es de agradecer la evaluación sobria y detallada del fenómeno que realiza Yolanda Quintana en Ciberguerra. El libro, publicado en 2016, ha adquirido especial vigencia ante la creciente preocupación con fake news y bots rusos, temas sobre los que la autora escribe con lucidez.

Quintana es periodista en eldiario.es, coordinadora de la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información y coautora de Ciberactivismo junto a Mario Tascón, que firma el prólogo de Ciberguerra. El libro define las características básicas del ciberespacio, considerado por el Pentágono y la UE como un nuevo dominio bélico –como lo son tierra, mar, aire y espacio–. Quintana aborda rigurosamente las luchas que se desarrollan en este ámbito, identificando a los actores clave (Estados, grupos terroristas, ciberdelincuentes…) y explicando sencillamente operaciones que a menudo parecen incomprensibles (ataques de día cero, troyanos, botnets, phishing…). Proporciona así una gramática esencial para entender cuestiones que muchos supuestos expertos abordan sin conocimientos suficienes.

Una de las conclusiones que se desprende del análisis de Quintana (y del Centro Criptológico Nacional del CNI, que la autora cita en varias ocasiones) es que los Estados continúan siendo los pesos pesados del ciberespacio. Cuentan con capacidades superiores a las hackctivistas como Anonymous o ciberyihadistas, y las ejercen con secretismo. Ciberguerra dedica un capítulo magníficamente documentado a Stuxnet, el sofisticado gusano que dañó las centrifugadoras de uranio en la central nuclear iraní de Natanz. Hasta ahora, los ataques capaces de inhabilitar infraestructura crítica y sistemas de control industriales (Stuxnet, el ataque a los ordenadores de la petrolera Saudi Aramco en 2012 o el sabotaje de la red eléctrica ucraniana en 2015) se han atribuido a Estados o grupos respaldados por Estados. Una de las características del ciberespacio es que resulta muy difícil atribuir responsabilidades por ataques, si bien parece claro que los artífices de los tres anteriores fueron, respectivamente, EEUU e Israel, Irán y Rusia.

También es recomendable el breve análisis sobre cibervigilancia en España. Quintana nos presenta la consabida tensión entre privacidad y seguridad, en la que por el momento parece dominar un concepto estrecho de la segunda. El sistema de interceptación de comunicaciones (SITEL) requiere una mayor supervisión judicial, pero el marco jurídico se ha endurecido tras la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que facilita el uso de troyanos y agentes online encubiertos para capturar a supuestos criminales. De nuevo el poder de los Estados: ningún terrorista es capaz de establecer una red de vigilancia como la que destapó Edward Snowden ni sistemas de censura como los que despliega el Partido Comunista de China.

La principal crítica que se puede hacer al libro tiene que ver con el propio título. Quintana empieza explicando que “la actual ciberguerra” quedó inaugurada en 2008 con un asalto al SIPRNet, la red interna de comunicación del ejército estadounidense. Pero más adelante traza una historia de la ciberguerra que comienza en 2003, cuando el Pentágono presenta su primera Estrategia Nacional para la Seguridad del Ciberespacio. En otro momento describe Stuxnet como “la primera arma cibernética”. El “primer ensayo de guerra cibernética”, no obstante, se remonta a la guerra de Vietnam y los sensores electrónicos de la línea McNamara.

Guerra sin armas, armas sin guerra, guerra sin objetivos ni adversarios claros… Quintana podría haber evitado este baile de cifras y conceptos renunciando al confuso término “ciberguerra”. Como señala el experto en ciberseguridad Thomas Rid en un estudio imprescindible, todas las acciones ofensivas en el ciberespacio entran en las categorías de subversión, espionaje o sabotaje, ninguna de las cuales se considera un acto de guerra en términos tradicionales. La nueva doctrina nuclear estadounidense contempla responder con armas atómicas a ciberataques que inhabiliten redes de infraestructura crítica, pero pocos expertos conciben asaltos de esta magnitud que no tengan lugar en el contexto de una guerra declarada. Afirmar que determinado gusano inició “la ciberguerra” sin identificar a los Estados que en ella se enfrentan es como decir que el Barón Rojo inició “la guerra aérea” en 1915 y que el mismo conflicto continua hasta nuestros días.

Con todo, Ciberguerra presenta un resumen accesible y excelente de un ámbito en el que predomina la confusión. Una lectura que continua siendo urgente y debiera ser obligatoria para los nuevos expertos en “desinformación”.

Autor: Yolanda Quintana
Editorial: Catarata
Fecha: 2016 
Páginas: 240 págs. 
Ciudad: Madrid 

Vladimir Putin

Vladimir Putin es aún un enigma. ¿Cuál es su objetivo? ¿Afirmar su poder personal y el de su clan en la línea de los autócratas exitosos en el Kremlin durante siglos? ¿Restaurar la grandeza de su país y lograr una síntesis de la historia de Rusia, de los zares a los soviéticos? ¿Cómo ascendió de teniente coronel de la KGB a líder de una de las principales potencias del mundo? ¿Quién es este hombre que parece usar una máscara?

 

A través de una investigación rigurosa, con testimonios inéditos, Frédéric Pons responde a estas y otras preguntas. Sin ocultar nada, pinta un vívido retrato del amo del Kremlin. Desde su infancia en un modesto barrio de Leningrado y sus sueños de juventud hasta las etapas decisivas de su formidable ascenso, que incluyen el tramado de sus redes de poder. Con claridad y fundamento, demuestra hasta qué punto este hombre encarna las aspiraciones y los temores de Rusia desde la caída del comunismo.

 

En el contexto actual, este libro es una lectura esencial para descifrar la personalidad, los objetivos y la estrategia de este protagonista de la historia contemporánea.

 


 

Frédéric Pons (Francia, 1954) es escritor, periodista y militar retirado. Se destacó en el Líbano dentro de las fuerzas de paz de los Cascos Azules. Ejerce la docencia en el Collège Interarmées de Défense (CID) y en la École Spéciale Militaire de Saint-Cyr. Como periodista, colabora en Spectacle du Monde y es presidente de la Asociación de Periodistas de Defensa. En 1996, recibió el Premio Literario del Ejército por su libro Les Français à Sarajevo. Entre sus obras, se destacan Action humanitaire et politique internationale. Politique et morale (1993, con Alain-Gérard Slama y Jean-Marc Varaut), Les Troupeaux du diable (1999), Les Soleils de l&rsquoAdour (2003), Israël en état de choc (2007), Opérations extérieures. Les volontaires du 8e RPIMa, Liban 1978-Afghanistan 2009 (2009) y Algérie, le vrai état des lieux (2013).

LA SEMILLA DEL ODIO

La guerra de Irak marcó un antes y un después en la historia de Oriente Próximo. La caída de Saddam Hussein y la subsecuente invasión estadounidense del país fueron un punto clave en la posterior y convulsa evolución de la región. Mónica García Prieto y Javier Espinosa, ambos periodistas del diario El Mundo, nos relatan en La semilla del odio de la invasión de Irak al surgimiento del ISIS los acontecimientos que componen la historia reciente de Irak a través de sus vivencias a lo largo de una década cubriendo la región. Mediante sus crónicas y testimonios, vamos desgranando el conjunto de factores que condujeron al surgimiento de una organización como Estado Islámico.

Después de su anterior libro, Siria, el país de las almas rotas, publicado en 2015, en esta obra los autores inician la narración con la caída de régimen de Hussein en 2003. A partir de allí, examinan los diferentes momentos por los que pasa el país: la ocupación estadounidense, la radicalización de la minoría chií tras años de represión por parte del régimen, el aumento de los secuestros, la división sectaria –entre suníes y chiíes– que agravaría la guerra civil, hasta la batalla de Bagdad. También destaca la influencia de la vecina Siria de Bachar el Asad en la polarización del país. Todos estos acontecimientos desempeñan un papel relevante en el nacimiento del ISIS.

En el trabajo de García Prieto y Espinosa es fundamental destacar la valiosa colaboración de Jalil, Yarub y Flayeh, el chófer y los traductores en cada uno de sus viajes a Irak. La contribución de estos tres iraquíes, poniendo frecuentemente en peligro sus propias vidas, les permitió adentrarse en los entresijos del Irak de Saddam y posteriormente de la ocupación, para así conocer de primera mano los testimonios de los ciudadanos, sus dificultades y sufrimientos, así como sus motivaciones en el conflicto civil. Los tres se tornaron aún más imprescindibles a partir de 2005, cuando el peligro para los extranjeros de sufrir secuestros era latente en casi todo el territorio.

Mediante los perturbadores reportajes y testimonios recabados durante los años pasados en la zona, el relato sigue un orden relativamente cronológico en el que se observa el deterioro de la situación del país, con un aumento exponencial de los asesinatos de civiles y de los secuestros, que posteriormente degenerarían en un entorno de inseguridad constante. La ocupación estadounidense acaba llevando al país a una guerra civil, contribuyendo a la división sectaria entre suníes y chiíes y al éxodo de muchas minorías entre ellas los kurdos, yazadíes y cristianos iraquíes. Agravándose la división sectaria, esta contribuye a la radicalización de numerosos grupos de milicianos que acabarían formando parte del ISIS.

El magnífico trabajo realizado por los dos periodistas es clave para entender cómo los acontecimientos recientes del país afectaron el posterior escenario de la región. Después de los atentados del 17 de agosto en las Ramblas de Barcelona, resultan aún más necesarios libros como este, que nos permitan entender el surgimiento de movimientos como el ISIS. Aún siendo difícil de comprender las motivaciones detrás de tan horribles actos, es necesario conocer el origen de tanto resentimiento para poder combatirlo o prevenirlo más eficazmente. Asimismo, comprender las raíces de dicho fenómeno facilitará la ardua tarea de evitar su propagación y de combatir sus letales efectos.

 

 


GEOPOLÍTICA DE LA CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL

En este libro trabajamos el tema de la Geopolítica de la Crisis Económica Mundial, el titulo mismo quiere poner relevancia que en la Crisis Mundial, que recorremos desde 1999, está contenida una batalla geopolítica de poder, donde los esquemas financieros actuantes en su confrontación producen la crisis misma, pero también son expresión del momento que recorre el capitalismo financiero.
Esta gran crisis mundial del capitalismo es lo que se nos manifiesta como crisis de la inversión en tecnología que no puede producir un crecimiento en la ganancia apropiada, en la plusvalía relativa extraída al trabajo, en la amortización que pueda reimpulsar el desarrollo de este sector de capital. Una crisis que se manifiesta en empresas organizadas en redes de proveedores de trabajo y nodos de ensamble de trabajo donde solo los menos están en condiciones formales o reconocidos y, por lo tanto, para las grandes mayorías sociales reina la explotación de plusvalía absoluta de su vida y su trabajo.
Donde ya no es acertado diferenciarlos entre países centrales y periferia, desarrollados y subdesarrollados, sino que comienzan a destacarse los nodos-núcleo del capital financiero global y las redes de proveedores informalizados-deslocalizados incluso en el mismo país (ej: EE.UU.), que no corta por país, sino por el lugar en la estructura del Capital Global, si Nodo de Ensamble o Red de proveedores de bienes y servicios. Nodos de ensamble compuestos por una Red Global de Nodos; Nodos de ensamble que son plataformas globales de Nodos. Plataformas de Nodos que ensamblan bienes y servicios para la economía real de producción y el comercio real, diferenciadas y conectadas con las Plataformas de Nodos de ensamble de bienes y servicios a la economía ficticia financiera.
Esta es una crisis mundial del capital y del capitalismo que plantea redefinir la geopolítica mundial, redefinir la forma del Estado y, por lo tanto, del Capital dominante. Con nueva forma de capital y de categoría económica del capital, la Red Financiera Global, que pone en crisis las formas anteriores y las categorías económicas anteriores que son los observables concretos que tenemos en la lucha de poder.

Ed. Ediciones FABRO

MALVINAS Y ATLÁNTICO SUR: ESTUDIOS SOBRE SOBERANÍA La UNLP sobre la guerra y la posguerra de Malvinas

32 años de la guerra de Malvinas y 181 años de la acción inicial de usurpación del Reino Unido de la Gran Bretaña, con acciones bélicas intermitentes pero continuas desde entonces.

Sin embargo, la problemática de la soberanía integral argentina sobre los archipiélagos de las Islas Malvinas, Georgias, Sandwich, Orcadas, Shetland y
el continente Antártico, precede a dichos conflictos puntuales tanto desde las preocupaciones individuales de los sujetos como las colectivas de las instituciones, así como los sucede con un creciente grado de complejidad a partir del último hecho bélico. 

Muchas instituciones y sujetos históricos han aportado reflexiones parciales, primarias, iniciáticas, fundantes o exploratorias desde sus núcleos de coincidencias, intereses, deseos o necesidades.

Cualquier intento de síntesis u ordenamiento desmerecería la heterogeneidad de dichos aportes, al mismo tiempo que solo conformaría una Babel con su inevitable final disociativo. Sin embargo, en nuestra Universidad Nacional de La Plata (UNLP) existe una acción liminar (como en tantos otros temas y circunstancias históricas) que se ha constituido en una referencia ineludible de la inmensa mayoría de las producciones analíticas, propositivas u operativas sobre la problemática: el “Estudio completo sobre la Soberanía Argentina en el archipiélago de las Malvinas y en el continente Antártico”, formulado por el interventor de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, doctor Julio M. Laffitte, y presentado al interventor de la UNLP, doctor Carlos I. Rivas, el 13 de marzo de 1948, que dio lugar a cursos “extraordinarios” de investigación y, posteriormente, a un libro que contuvo las síntesis de los mejores aportes surgidos en el desarrollo. Este fue publicado el 3 de septiembre de 1951 durante el período regular del rector doctor Luis Irigoyen y del vicerrector doctor Pedro Guillermo Paternosto.

Este libro, aquellos cursos, al decir y citar de muchos autores posteriores, pasados y contemporáneos, fue el pilar académico y científico de las más variadas intervenciones en foros pertinentes del reclamo nacional sobre esos derechos soberanos conculcados. 

EL HAMBRE

Si usted se toma el trabajo de leer este libro, si usted se entusiasma y lo lee en –digamos– ocho horas, en ese lapso se habrán muerto de hambre unas ocho mil personas: son muchas ocho mil personas. Si usted no se toma ese trabajo esas personas se habrán muerto igual, pero usted tendrá la suerte de no haberse enterado. O sea que, probablemente, usted prefiera no leer este libro. Yo creo que haría lo mismo. Es mejor, en general, no saber quiénes son, ni cómo ni por qué. (Pero si usted sí leyó este breve párrafo en medio minuto; sepa que en ese tiempo sólo se murieron de hambre entre ocho y diez personas en el mundo. Respire aliviado.) M. C. Conocemos el hambre, estamos acostumbrados al hambre: sentimos hambre dos, tres veces al día. No hay nada más frecuente, más constante, en nuestras vidas que el hambre y, al mismo tiempo, para muchos de nosotros, nada más lejano que el hambre verdadero. Para entenderlo, para contarlo, Martín Caparrós viajó por la India, Bangladesh, Níger, Kenia, Sudán, Madagascar, Argentina, Estados Unidos, España. Allí encontró a quienes, por distintas razones –sequías, pobreza extrema, guerras, marginación–, sufren hambre. El Hambre está hecho de sus historias, y las historias de quienes trabajan en condiciones muy precarias para paliarlo, y las de quienes especulan con los alimentos y hambrean a tanta gente. El Hambre intenta, sobre todo, descubrir los mecanismos que hacen que casi mil millones de personas no coman lo que necesitan. ¿Un producto ineludible del orden mundial? ¿El fruto de la pereza y el retraso? ¿Negocio de unos pocos? ¿Un problema en vías de solución? ¿El fracaso de una civilización? El Hambre es un libro incómodo y apasionado, una crónica que piensa, un ensayo que cuenta, un panfleto que denuncia el apremio de una vergüenza sostenida e imagina formas de terminar con ella.

Editorial Planeta


ANTIFRÁGIL: LAS COSAS QUE SE BENEFICIAN DEL DESORDEN

En el Cisne Negro, Taleb planteó un problema (el de las repercusiones que causan las cosas que nadie puede prever…) y en Antifrágil nos ofrece una solución definitiva: cómo obtener beneficios del desorden y el caos, al tiempo que nos protegemos de las fragilidades y de los acontecimientos adversos. Lo que Taleb denomina“lo antifrágil”va más allá de lo robusto, puesto que se beneficia de los shocks, las incertidumbres y del estrés, del mismo modo que los huesos humanos se robustecen cuando están sometidos al estrés y a la tensión. Lo“antifrágil”necesita el desorden para sobrevivir y florecer.   Taleb se centra en la incertidumbre como algo deseable, incluso necesario, y propone que las cosas se construyan de una forma antifrágil. Lo antifrágil es inmune a los errores de predicción. Sumamente ambicioso y multidisciplinario, nos ofrece un programa sobre cómo comportarnos–y prosperar- en un mundo que no comprendemos, y que es demasiado incierto como para que intentemos comprenderlo y predecirlo. El mensaje de Taleb, documentado e ingenioso, es revolucionario: Lo que no es antifrágil perecerá con toda seguridad

EL CAPITAL EN EL SIGLO XXI

Para Thomas Piketty, los debates intelectuales y políticos sobre la distribución de la riqueza se han alimentado sobre todo de grandes prejuicios y de muy pocos datos. En ese campo de batalla han convergido ideas sobre la igualdad entre los ciudadanos, el derecho de las personas a ser retribuidas conforme a sus méritos, la confianza en que el crecimiento económico mitiga de manera natural los contrastes entre los más favorecidos y los francamente abandonados, pero la información concreta, referida a un plazo largo y a diversas geografías, no se había empleado con suficiente rigor para entender cómo se acumula el patrimonio, qué consecuencias sociales tiene ese proceso y qué pueden hacer los Estados para enfrentarlo.

El lector encontrará en estas páginas un muy detallado análisis de cómo se han distribuido el ingreso y la riqueza en el mundo, desde el siglo xviii y hasta nuestros días. A partir de una rica base de datos económicos de una veintena de países —disponible en línea para quien quiera profundizar en tal o cual asunto— y con certeras pinceladas literarias —Balzac y Austen sirven para dar ejemplos de cómo las sociedades han entendido su relación con el dinero—, Piketty hace un minucioso recorrido histórico y estadístico para identificar ciertos patrones en el proceso de acumulación del patrimonio en las principales economías. Para el investigador de la École de Economie de Paris, cada nación ha respondido de manera diferente a una ley básica del capitalismo, según la cual el rendimiento del capital suele ser superior, a veces por mucho, a la tasa de crecimiento de la economía, lo que puede estimular la concentración de la riqueza y agravar la inequidad; queda a los Estados decidir, individual o colectivamente, cómo infl uir en esa fuerza polarizante.

El capital en el siglo XXI ha despertado animadas polémicas en prácticamente todo el orbe, en parte por reintroducir entre académicos, políticos, comentaristas y público en general la preocupación sobre las desigualdades sociales; en parte por su propuesta de establecer políticas fiscales de alcance global que moderen la disparidad — impuestos a la riqueza y a la herencia—; en parte por su visión amplia de lo que deben ser hoy las ciencias sociales, y en parte porque ofrece argumentos sólidos, frescos, para que gobiernos y sociedades combatan de manera frontal el flagelo de la desigualdad. Por todo ello, la de Piketty es hoy una voz imprescindible en los tiempos que corren.

EL ATLAS DE LA ARGENTINA. LA DEMOCRACIA INCONCLUSA

Con sus trabajosos avances y sus enormes temas pendientes, la Democracia Argentina se encuentra todavía en construcción, inconclusa. de la deuda externa a la soja, de la crisis de los partidos políticos al federalismo, de las relaciones con América latina al vínculo con China, de los hábitos alimenticios a los derechos humanos, del cine a la cumbia, y de ahí a Borges y Maradona, el Atlas de la Argentina analiza desafíos y fracasos, íconos y sueños de un país tan agotador como apasionante.